Guía para poner a punto tu piscina

Tu piscina necesita un mantenimiento para poder disfrutar de ella ahora que ha llegado el buen tiempo. Si tu piscina ha estado en invernaje ahora tienes que limpiar muy bien los filtros, tratar el agua y revisar todos los mecanismos de la depuradora. Si no has hecho invernaje, deberías vaciar  y limpiar bien todo el vaso.

Si tu piscina hizo invernaje, la puesta a punto te resultará fácil y económica, ya que conservarás el agua. Puedes empezar por desinfectar el agua, controlar los niveles de pH y cloro y aplicar productos como alguicidas y floculantes para garantizar que tu piscina esté limpia y en condiciones para el baño.

¡Empecemos¡

Si la tapaste, levanta el cobertor con cuidado para que no caiga nada dentro y elimina de la superficie los insectos, hojas y cualquier otro elemento flotante. Después debes proceder a limpiar el revestimiento de la piscina y los mecanismos.

  • Limpiar los revestimientos.

Métete dentro de la piscina y si ha bajado el volumen de agua, aprovecha para limpiar con un cepillo esa zona del revestimiento que queda a la vista. Si no ha bajado el volumen del agua, usa un limpiafondos, tanto para las paredes como para el suelo. Los limpiafondos pueden ser manuales, hidráulicos o eléctricos. Durante la primera semana deberías pasar el limpiafondos diariamente.

  • El exterior de la piscina:

Limpia con máquina a presión ( karcher ) el suelo que rodea el vaso de la piscina, así como las zonas dónde vas a estar. Antes de volver a llenarla, frota los bordes con un cepillo y un limpiador específico para bordes. Revisa el estado de las juntas de las baldosas, es el lugar donde se pueden acumular más hongos y bacterias. Si están muy deterioradas o negruzcas, tendrás que repararlas con un producto específico para juntas ( especial para piscinas)

 

  • Limpia los mecanismos.

Saca y limpia, con dedicación, cada elemento de tu depuradora: los cestillos de los skimmers, los filtros y las boquillas de impulsión.

  • Filtros:

Si tu depuradora es de cartucho, lava el cartucho con un chorro de agua a presión. Si tiene ya unos años, quizás deberías colocar un cartucho nuevo.

Si tu depuradora tiene filtro de arena, haz un contralavado , esto quiere decir que pongas la bomba en esta posición invirtiendo el sentido del agua, para expulsar los residuos atrapados en la arena; si esta estuviera muy apelmazada, mejor cámbiala.

Skimmers: saca el cestillo que hay dentro y retira los restos de hojas o insectos que se hayan depositado durante el invierno; lávalo con un jabón neutro y chorro a presión antes de volver a colocarlo.

Boquillas de impulsión: desmonta las rejillas y límpialas con un cepillo.

  • Revisa los mecanismos   

Comprueba que todos los mecanismos electromecánicos funcionan. Ahora Conecta la depuradora y déjala funcionando un día entero, para que el circuito se limpie:

 

Revisa la bomba: si se acumula aire en el circuito, la bomba puede que deje de funcionar, entonces habría que purgarla para sacar ese aire. Límpiala, no olvides el prefiltro. Comprueba la estanqueidad de todas las juntas y si encuentras alguna fuga, cambia la junta.

Una vez hayas limpiado los skimmers: coloca las cestillas después de limpiarlas y comprueba que el agua llega a la mitad o a los tres cuartos de la boca del skimmer. No dejes que baje más para que no entre aire en la bomba y no eleves el nivel, porque entonces no cumpliría su función de recoger la suciedad de la superficie del agua.

Comprueba los reguladores: si tienes instalados reguladores de pH o de cloro, comprueba que funcionan correctamente. Puede que tengas que sustituir los manguitos y tubos por unos nuevos.

 

  • Pon a punto el agua

 

El agua no estará en las condiciones de usarla aunque utilices la depuradora, ya que tendrá gérmenes que no pueden retener los filtros y el pH estará descompensado.

Mide el pH, debe ser el adecuado: si es alto consume más desinfectante. El valor del pH debe estar situado entre 7,2 y 7,6.

Tienes diferentes maneras de controlarlo:

  • Medir los niveles manualmente, con tiras reactivas, pastillas o medidores electrónicos, y aportar tú el producto elevador o reductor para ajustar los niveles.
  • Usar un regulador electrónico que, además de medir los niveles, dosifica el tipo de producto que necesita en cada momento.

 

Aporta el desinfectante. El cloro del agua, entre 0,5 y 1,5 mg/l:

  • Aplica un cloro de desinfección rápida. Échalo directamente al agua siguiendo las instrucciones del fabricante para su dosificación.

Espera unas horas y mide los niveles. Existen kit para medir el cloro similares a los medidores de pH, con tiras reactivas, pastillas y electrónicos.

 

  • Cuidado con las algas.

La mejor manera de luchar contra las algas de una piscina es prevenirlas. Una vez instaladas en el vaso es difícil acabar con ellas si no se vacía el agua. Y no es porque sean perjudiciales para nosotros, es porque vuelven resbaladizas las superficies,  el agua adquiere un color verde  y pueden producir olor.

Aplica en el agua un producto alguicida en la dosis recomendada por el fabricante.

 

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